[ES] Lo que desearías haber sabido - Paul Graham

[ES] Lo que desearías haber sabido - Paul Graham

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A few weeks ago I stumbled across an essay from Paul Graham I had read a few years ago, which totally shifted my perspective on life, school, and inspired me to start building things on the side. It's an advice I think everyone of my age should read, so I decided to translate it into Spanish (and reformulate some parts to match the language we normally use) to share it with my classmates. You can read the original here.

(Escribí esta charla para una escuela de bachillerato. Nunca la di, porque las autoridades escolares vetaron el plan de invitarme.)

Cuando dije que iba a hablar en una escuela de bachillerato, mis amigos tenían curiosidad. ¿Qué les diras a los estudiantes? Así que les pregunté, ¿Qué te gustaría que alguien te hubiera dicho durante tu bachillerato? Sus respuestas fueron muy similares. Así que os dire lo que todos deseamos que alguien nos hubiera dicho.

Empezare por decir algo que no tienes que saber durante el bachillerato: qué es lo que deseas hacer con tu vida. La gente siempre te está pregunta esto, por lo que probablemente supongas que debes tener una respuesta. Pero los adultos hacen esto más que nada para iniciar una conversación. Quieren saber que clase de persona eres, y la única finalidad de esta pregunta es hacerte hablar. Lo preguntan con la misma intención con la que golpearías a un cangrejo ermitaño en un estanque: para ver que hace.

Si volviera al bachillerato y alguien me preguntara acerca de mis planes, diría que mi prioridad es saber cuales son las opciones. No es necesario apurarse para elegir el trabajo de tu vida. Lo que necesitas hacer es descubrir que te gusta. Tienes que trabajar en cosas que te gusten, si quieres ser bueno en lo que haces.

Puede parecer que nada es más fácil que decidir lo que te gusta, pero resulta difícil, en parte porque es difícil obtener una imagen precisa de la mayoría de los trabajos. Ser médico no es como lo muestran en la televisión. Afortunadamente, también puedes ver médicos reales, trabajando como voluntario en hospitales. [1]

Pero hay otros trabajos de los que no puedes saber, porque nadie los está haciendo todavía. La mayor parte del trabajo que he hecho en los últimos diez años no existía cuando cursaba bachillerato. El mundo cambia rápido, y la velocidad a la que cambia se acelera exponencialmente. En un mundo como este no es una buena idea tener planes fijos.

Y sin embargo, cada mes de mayo, los directores de todo el mundo lanzan el Discurso de Graduación Estandarizado, cuyo tema es: no renuncies a tus sueños. Sé lo que en el fondo intentan decir, pero no creo que sea la mejor manera de decirlo, porque implica que debes estar sujeto a algún plan que hiciste desde el principio. El mundo de la informática tiene un nombre para esto: optimización prematura. Y es sinónimo de desastre. Estos directores harían mejor en decir simplemente: No te des por vencido.

Lo que realmente quieren decir es, no te desmoralices. No pienses que no puedes hacer lo que otras personas hacen. Y estoy de acuerdo en que no debes subestimar tu potencial. La gente que ha hecho grandes cosas tiende a parecer de una raza aparte, y la mayoría de las biografías sólo exageran esta ilusión, en parte debido a la actitud de adoración en la que los biógrafos inevitablemente suelen caer, y porque, sabiendo cómo termina la historia, no pueden evitar pulir la trama hasta que parece que la vida del sujeto estaba predestinada, el mero despliegue de algún genio innato. De hecho, sospecho que si tuvieras a Shakespeare o Einstein de dieciséis años en la escuela contigo, parecerían impresionantes, pero no totalmente diferentes a tus otros amigos.

Lo cual es un pensamiento incómodo. Si eran como nosotros, entonces tuvieron que trabajar muy duro para hacer lo que hicieron. Y esa es una de las razones por la que nos gusta creer en los genios. Nos dan una excusa para la pereza. Si estos chicos fueron capaces de hacer lo que hicieron sólo por algún tipo de magia a lo Shakespeare o a lo Einstein, entonces no es nuestra culpa si no podemos hacer algo tan bueno.

No estoy diciendo que los genios no existan, pero si estas tratando de elegir entre dos teorías y una te da una excusa para la pereza, la otra es probablemente la correcta.

Hasta el momento hemos reducido el Discurso de Graduación Estandarizado de "no renuncies a tus sueños" a "lo que alguien más puede hacer, tú puedes hacerlo." Pero hay que recortar aún más. Hay cierta variación en la habilidad natural. La mayoría de la gente sobrestima enormemente su papel, pero existe. Si estuviera hablando con un chico de metro veinticinco de altura cuya ambición es jugar en la NBA, me sentiría muy estúpido diciendole: puedes hacer cualquier cosa si realmente lo intentas. [2]

Tenemos que reducir el Discurso de Graduación Estandarizado a "lo que otra persona con tus habilidades puede hacer, tú puedes hacerlo, y no subestimes tus capacidades." Como sucede a menudo, cuanto más nos acercamos a la verdad, más desordenada se vuelve la frase. Hemos tomado un slogan agradable, limpio (aunque erróneo) y lo hemos revuelto como si fuera un charco de lodo. Ya no sirve para un buen discurso. Peor aún, ya no te dice lo que debes hacer. ¿Una persona con tus habilidades? ¿Cuáles son tus habilidades?

Contra el Viento

Creo que la solución es trabajar en la otra dirección. En lugar de trabajar a partir de un objetivo, trabaja a partir de situaciones prometedoras. Esto es lo que la gente más exitosa hace, de todos modos.

En el enfoque tradicional del discurso de graduación se te pide decidir dónde quieres estar dentro de veinte años y preguntarte, ¿qué debo hacer ahora para llegar allí? Propongo en cambio que no te comprometas a nada en el futuro, sino que veas las opciones disponibles ahora, y elijas las que te darán el rango de opciones más prometedoras después.

No es tan importante en lo que trabajes, siempre y cuando no estés perdiendo el tiempo. Trabaja en cosas que te interesen y aumenten tus opciones, ya te preocuparás después de que opción tomar.

Supongamos que eres un estudiante de primer año universitario, decidiendo si especializarse en matemáticas o economía. Las matemáticas te dan más opciones: puedes ir a casi cualquier campo desde las matemáticas. Si te especializas en matemáticas será fácil entrar a la escuela de posgrado en economía, pero si te especializas en economía te será difícil entrar a matemáticas después.

Volar un planeador es una buena metáfora aquí. Debido a que un parapente no tiene motor, no se puede volar contra el viento sin perder mucha altitud. Si te dejas llevar por el viento, tus opciones se reducen incómodamente. Como regla general, quieres estar a barlovento. Así que propongo que como reemplazo de "no renuncies a tus sueños". Mantente en ceñida.

Volar en un planeador es una buena metáfora: Debido a que no tiene motor, no puedes volar en la dirección del viento sin perder mucha altitud. Si te dejas llevar por el viento, lejos de buenos lugares para aterrizar, tus opciones se reducen incómodamente. Como regla general, deseas mantenerte contra el viento. Así que como reemplazo a "no renuncies a tus sueños" propongo: Mantente contra el viento.

Pero, ¿cómo se hace eso? Incluso si las matemáticas están a barlovento de la economía, ¿cómo se supone que sabrás eso siendo estudiante de bachillerato?

Pues sencillamente no lo sabes y eso es lo que tienes que solucionar. Busca personas inteligentes y problemas difíciles. Las personas inteligentes tienden a agruparse, y si puedes encontrar semejante grupo, probablemente valga la pena formar parte. Pero cuidado, no es tan fácil encontrarlos, hay muchos que solo fingen serlo.

Para un estudiante recién llegado, todos los departamentos universitarios son muy parecidos. Todos los profesores parecen intelectualmente prohibitivos y publican documentos ininteligibles para los forasteros. Pero si bien en algunos campos los documentos son ininteligibles porque están llenos de ideas complicadas, en otros están deliberadamente escritos de forma oscura para dar la impresión de que estuvieran diciendo algo importante. Esta puede parecer una propuesta escandalosa, pero ha sido comprobada experimentalmente, en el famoso caso Social Text [3]. Ante la sospecha de que los artículos publicados por teóricos literarios eran a menudo sólo tonterías de tono intelectual, un físico deliberadamente escribió un artículo completo de absurdos de tono intelectual, y lo remitió a una revista de teoría literaria, que lo publicó.

La mejor protección es siempre trabajar en problemas difíciles. Escribir novelas es difícil. Leerlas no lo es. Difícil significa preocuparse: si no te preocupa el que algo que estás haciendo saldrá mal, o que no serás capaz de entender algo que estas estudiando, entonces no es lo suficientemente difícil. Tiene que haber suspense.

Bueno, pensarás, esto parece una visión pesimista del mundo. ¿Te estoy aconsejando preocuparte? Sí, pero no es tan malo como parece. Es estimulante superar las preocupaciones. No se ven caras mucho más felices que las personas que ganan medallas de oro. ¿Y sabes por qué están tan felices? Por el alivio.

No estoy diciendo que esta sea la única manera de ser feliz. Sólo que algunos tipos de preocupación no son tan malos como parecen.

Ambición

En la práctica, "permanecer contra el viento" se reduce a "trabaja en problemas difíciles." Y puedes comenzar hoy. Ojalá lo hubiera comprendido durante el bachillerato.

A la mayoría de la gente le gusta ser buena en lo que hace. En el llamado mundo real esta necesidad es una fuerza poderosa. Pero los estudiantes de bachillerato rara vez se benefician de ella porque se les dan cosas falsas que hacer. Cuando cursaba el bachillerato, me permiti creer que mi trabajo era ser un estudiante de bachillerato. Así que deje que mi necesidad de ser bueno en lo que hacia fuera satisfecha simplemente haciéndolo bien en la escuela.

Si me hubieras preguntado en la escuela secundaria cuál es la diferencia entre los niños y los adultos, te habría dicho que los adultos tienen que ganarse la vida. Error. La diferencia es que los adultos se responsabilizan de sí mismos. Ganarse la vida es sólo una pequeña parte de ello. Mucho más importante es asumir la responsabilidad intelectual por uno mismo.

Si tuviera que cursar el bachillerato otra vez, lo trataría como un trabajo de día. No quiero decir ser un holgazán en la escuela. Trabajar en algo como trabajo de día no significa hacerlo mal. Significa estar ser definido por ello. Quiero decir que no me vería a mí mismo, no me consideraría un estudiante de secundaria, así como un músico con un trabajo de día como camarero no piensa en sí mismo como camarero. [4] Y cuando no estuviera trabajando en mi trabajo de día, empezaría a intentar hacer trabajo de verdad.

Cuando le pregunto a la gente que es lo que más lamenta del bachillerato, casi todos dicen lo mismo: que perdieron demasiado tiempo. Si te preguntas qué estás haciendo ahora de lo que te arrepentirás más tarde, probablemente sea eso. [5]

Algunas personas dicen que esto es inevitable — que los estudiantes de bachillerato no son capaces de hacer nada todavía — pero no creo que esto sea cierto. Y la prueba es que estás aburrido. Probablemente no te aburrías cuando tenias ocho años. Cuando tienes ocho años se le llama "jugar" en lugar de "pasar el rato", pero es lo mismo. Y cuando yo tenía ocho años, raramente me aburría. Dame un patio y niños con los que jugar y podía pasarme todo el día entretenido.

La razón de que esto se haya viciado en la escuela secundaria y el bachillerato, ahora me doy cuenta, es que estaba preparado para algo más. La infancia se estaba haciendo vieja.

No estoy diciendo que no debas salir con tus amigos, que todos deberían convertirse en pequeños robots sin sentido del humor que no hacen nada más que trabajar. Salir con amigos es como un pastel de chocolate, lo disfrutas más si lo comes de vez en cuando que si no comes nada más. No importa cuánto te guste el pastel de chocolate, te sentirás muy mareado después de la tercera comida. Y eso es lo que uno siente en el bachillerato: náuseas mentales. [6]

Tal vez estés pensando, tenemos que hacer algo más que sacar buenas notas. Tenemos que tener actividades extracurriculares. Pero sabes perfectamente bien lo falsas que la mayoría de estas son. Dar clases de refuerzo es algo admirable, pero no es difícil. No está logrando algo. Lo que quiero decir con lograr algo es aprender a escribir bien, o a programar, o investigar como era realmente la vida en las sociedades pre-industriales, o cómo dibujar el rostro humano del natural. Este tipo de cosas rara vez se traduce en una partida en una solicitud de ingreso a la universidad.

Corrupción

Es peligroso diseñar tu vida en torno al ingreso a la universidad, porque la gente a la que tienes que impresionar para ingresar a la universidad no son un público muy exigente. En la mayoría de las universidades no son los profesores los que deciden si entras, sino los oficiales de admisión, y están lejos de ser igual de inteligentes. Son los suboficiales del mundo intelectual. No saben lo listo que eres. La mera existencia de escuelas preparatorias es prueba de ello.

Pocos padres pagarían tanto para que sus hijos fueran a una escuela preparatoria si no mejorara sus perspectivas de ingreso. Las escuelas preparatorias dicen abiertamente que este es uno de sus objetivos. Pero lo que eso significa, si te paras a pensarlo, es que pueden hackear el proceso de admisión: que pueden tomar al mismo niño y hacerlo parecer un candidato más atractivo que si fuera a la escuela pública local. [7]

En este momento la mayoría de vosotros cree que su trabajo en la vida es ser un candidato universitario prometedor. ero eso significa que estás diseñando tu vida para satisfacer un proceso tan estúpido que hay toda una industria dedicada a subvertirlo. No es de extrañar que te vuelvas cínico. El malestar que sientes es el mismo que siente un productor de reality shows o un ejecutivo de la industria tabacalera. Y a ti ni siquiera te pagan.

Entonces, ¿qué haces? Lo que no debes hacer es rebelarte. Eso fue lo que yo hice, y fue un error. No me di cuenta exactamente lo que estaba sucediendo, pero percibía una trampa. Así que me di por vencido. Obviamente el mundo es injusto, ¿para qué molestarse?

Cuando descubrí que una de nuestras maestras estaba utilizando Cliff Notes [8] para preparar su clase, pensé que estaba a la par con el nivel del curso. Para mi no significaba nada conseguir buenas calificaciones en una clase así.

En retrospectiva, esto fue estúpido. Fue como si alguien hubiera recibido una falta en un partido de fútbol y dijera, me hiciste una falta, eso va en contra de las reglas, me voy, y saliera del campo con indignación. Las faltas ocurren. Lo que hay que hacer cuando te hacen una falta es no perder la calma y seguir jugando.

Al ponerte en esta situación, la sociedad te ha hecho una falta. Sí, como sospechas, muchas de las cosas que aprendes en clase son basura. Y sí, como sospechas, el proceso de admisión a la universidad es en gran parte una farsa. Pero al igual que muchas faltas, ésta no fue intencional. [9] Así que sigue jugando.

La rebelión es casi tan estúpida como la obediencia. En ambos casos te dejas definir por lo que te dicen que hagas. El mejor plan, creo yo, es dar un paso en un vector ortogonal. No te limites a hacer lo que te dicen, y no te niegues simplemente a hacerlo. En su lugar, trata la escuela como un trabajo de día. Como trabajo diurno, es muy agradable. Terminas a las 3 en punto, y puedes incluso trabajar en tus propias cosas mientras estás allí.

Curiosidad

Y, ¿cuál se supone que es tu verdadero trabajo? A menos que seas Mozart, tu primera tarea consiste en descubrirlo. ¿Cuáles son las grandes cosas en las que se puede trabajar? ¿Dónde están las personas imaginativas? Y lo más importante, ¿en qué estás interesado? La palabra "aptitud" es engañosa, porque implica algo innato. El tipo más poderoso de aptitud es un agobiante interés en alguna pregunta, y tales intereses son por lo general gustos adquiridos.

Una versión distorsionada de esta idea se ha filtrado en la cultura popular bajo el nombre de "pasión". Hace poco vi un anuncio de camareros diciendo que querían gente con "pasión por el servicio." La verdadera pasión no es algo que se pueda tener para servir mesas. Pasión es una mala palabra para eso. Un nombre mejor sería curiosidad.

Los niños son curiosos, pero la curiosidad a la que me refiero tiene una forma distinta que la curiosidad de un niño. La curiosidad de los niños es amplia y poco profunda; preguntan por qué, al azar, acerca de todo. En la mayoría de los adultos esta curiosidad se agota por completo. Tiene que hacerlo: no se puede hacer nada si siempre estás preguntando el por qué de todo. Pero en los adultos ambiciosos, en lugar de secarse, la curiosidad se hace estrecha y profunda. El barro se transforma en un pozo.

La curiosidad convierte el trabajo en juego. Para Einstein, la relatividad no era un libro lleno de cosas difíciles que tenía que aprender para un examen. Así que probablemente le pareció menos trabajo inventarla de lo que le parecería a alguien ahora aprenderlo en una clase.

Una de las ilusiones más peligrosas que se obtienen de la escuela es la idea de que hacer grandes cosas requiere mucha disciplina. LLa mayoría de las asignaturas se enseñan de una manera tan aburrida que sólo con disciplina puedes azotarte a ti mismo a través de ellas. Así que me sorprendió cuando, a principios de la universidad, leí una cita de Wittgenstein que decía que no tenía autodisciplina y que nunca había sido capaz de negarse a sí mismo nada, ni siquiera una taza de café.

Ahora conozco a cantidad de personas que realizan grandes trabajos, y es lo mismo con todos ellos. Tienen poca disciplina. Todos ellos son unos indecisos terribles, procrastinadores crónicos y es casi imposible que se pongan a hacer algo en lo que no están interesados. Uno de ellos todavía no ha enviado la mitad de notas de agradecimiento de su boda, cuatro años después. Otro tiene 26.000 mensajes de correo electrónico en su bandeja de entrada.

No estoy diciendo que puedas salirte con la tuya con cero auto-disciplina. Es probable que necesites más o menos la cantidad que necesitas para salir a correr. A menudo me siento reacio a salir a correr, pero una vez que lo hago, lo disfruto. Y si no corro durante varios días, me siento mal. Es lo mismo con la gente que hace grandes cosas. Saben que se sentirán mal si no trabajan, y tienen la disciplina suficiente para ir a su escritorio y empezar a trabajar. Pero una vez que empiezan, el interés toma el control y la disciplina ya no es necesaria.

¿Crees que Shakespeare se estresaba tratando deliberadamente de escribir gran literatura? Por supuesto que no. Se divertía. Por eso es tan bueno.

Si quieres hacer un buen trabajo, lo que necesitas es una gran curiosidad acerca de una pregunta prometedora. El momento crítico para Einstein fue cuando observo las ecuaciones de Maxwell y dijo, ¿qué diablos está pasando aquí?

Puede tomar años concentrarse en una pregunta productiva, ya que puede tomar años comprender de que se trata realmente un tema. Por tomar un ejemplo extremo, considera las matemáticas. La mayoría de la gente piensa que odia las matemáticas, pero las cosas aburridas que haces en la escuela bajo el nombre de "matemáticas" no se parecen en nada a lo que hacen los matemáticos.

El gran matemático G.H. Hardy [10] dijo que a él tampoco le gustaban las matemáticas en bachillerato. Sólo las abordó porque se le daban mejor que a otros estudiantes. Sólo más tarde se dio cuenta de que las matemáticas eran interesantes, cuando se empezó a hacer preguntas en lugar de simplemente responderlas correctamente.

Cuando un amigo mío solía quejarse porque tenía que escribir un ensayo para la escuela, su madre le decía: encuentra una manera de hacerlo interesante. Eso es lo que necesitas hacer: encontrar una pregunta que haga al mundo interesante. Las personas que hacen grandes cosas miran al mismo mundo que todos los demás, pero notan algún detalle extraño que es irresistiblemente misterioso.

Y no sólo en cuestiones intelectuales. La gran pregunta de Henry Ford fue, ¿por qué los coches tienen que ser un artículo de lujo? ¿qué pasaría si los tratas como una necesidad? Y cambió el mundo.

Ahora

Si se requiere de años para articular grandes preguntas, ¿qué puedes hacer ahora, a los dieciséis años? Trabaja en encontrar una. Las grandes preguntas no aparecen de repente. Cuajan poco a poco en tu cabeza. Y lo que las hace cuajar es la experiencia. Así que la manera de encontrar las grandes preguntas es no buscandolas: no andar por ahí pensando, ¿qué gran descubrimiento debo hacer? No se puede responder a eso; si pudieras, ya lo habrías hecho.

La manera de tener una gran idea para que aparezca en tu cabeza no es buscar grandes ideas, sino dedicar mucho tiempo al trabajo que te interesa, y en el proceso mantener tu mente lo suficientemente abierta como para que una gran idea pueda tomar forma. Einstein, Ford y Beckenbauer todos utilizaron esta receta. Todos conocían su trabajo como un pianista conoce las teclas. Por eso, cuando algo les parecía fuera de lugar, tenían la confianza necesaria para notarlo.

Establece un tiempo para un cómo y un qué. Sólo tienes que elegir un proyecto que parezca interesante: dominar algún trozo de conocimiento, o hacer algo, o responder alguna pregunta. Escoge un proyecto que tome menos de un mes y sea algo que puedas realmente terminar. Haz que sea lo bastante difícil para presionarte, pero sólo lo necesario, sobre todo al principio. Si estas decidiendo entre dos proyectos, elige el que parezca más divertido. Si te explota en la cara, empieza otro. Repite hasta que, como un motor de combustión interna, el proceso se vuelva autosuficiente, y cada proyecto genere el siguiente. (Esto puede tardar años).

Puede ser que sea mejor no hacer un proyecto "para la escuela", si eso te restringe o hace que parezca trabajo. Involucra a tus amigos, si quieres, pero no a demasiados, y sólo si confias en ellos. Los amigos ofrecen apoyo moral (pocas startups [11] son iniciadas por una sola persona), pero el sigilo también tiene sus ventajas. Hay algo agradable en un proyecto secreto. Y puedes tomar más riesgos, porque nadie lo sabrá si fallas.
No se preocupe si un proyecto no parece estar en el camino hacia alguna meta que se supone que debe tener. Los caminos pueden doblarse mucho más de lo que crees. Así que deja que el camino haga crecer el proyecto. Lo más importante es estar entusiasmado, porque es haciendo como se aprende.

No ignores las motivaciones impropias. Una de las más poderosas es el deseo de ser mejor que los demás en algo. Hardy dijo que eso fue lo que le hizo empezar, y creo que lo único inusual de él es que lo admitió. Otro gran motivador es el deseo de hacer, o saber, cosas que no se supone que hagas o sepas. El deseo de hacer algo audaz esta muy relacionado. No se supone que los chicos de dieciséis años escriban novelas. Así que si lo intentas, todo lo que consigas estará en el lado positivo de la balanza, y si fracasas por completo, no lo estarás haciendo peor de lo esperado. [12]

Cuidado con los malos modelos, especialmente cuando justifican la pereza. Cuando estaba en la escuela secundaria solía escribir cuentos "existencialistas" como los que había visto de escritores famosos. Mis historias no tenían mucha trama, pero eran muy profundas. Y eran mucho más fáciles de escribir que las historias entretenidas. Debería haber sabido que era una señal de peligro. Y de hecho me encontré con que mis historias eran bastante aburridas; lo que me emocionaba era la idea de escribir cosas serias, intelectuales, como los escritores famosos.

Ahora tengo la experiencia suficiente para darme cuenta de que esos escritores famosos en realidad no eran tan buenos. Mucha gente famosa no lo es, a corto plazo; la calidad de su trabajo es sólo un pequeño componente de la fama. Debería haberme preocupado menos el hacer algo que pudiera parecer interesante a otros, y más hacer algo que me gustara. De todos modos, ese es el camino a lo sobresaliente.

Un ingrediente clave en muchos proyectos, casi un proyecto en sí mismo, es encontrar buenos libros. La mayoría de los libros son malos. Casi todos los libros de texto son malos. [13] Por lo tanto, no asumas que podrás aprender un tema con el libro más cercano. Tendrás que buscar activamente ese pequeño número de buenos libros.

Lo importante es salir y hacer cosas. En vez de esperar a que te enseñen, sal y aprende.

Tu vida no tiene que ser moldeada por los oficiales de admisiones. Podría ser moldeada por tu propia curiosidad. Lo es para todos los adultos ambiciosos. Y no tienes que esperar para empezar. De hecho, no tienes que esperar para ser un adulto. No hay un interruptor en tu interior que se encienda mágicamente cuando cumples una cierta edad o te gradúas de alguna institución. Empiezas a ser un adulto cuando decides asumir responsabilidad de tu vida. Puedes hacer esto a cualquier edad. [14]

Esto puede parecerte una mentira. Puede que pienses, sólo soy un menor de edad, no tengo dinero, tengo que vivir en casa, tengo que hacer lo que los adultos me dicen durante todo el día. Bueno, la mayoría de los adultos trabajan bajo restricciones igual de incómodas, y se las arreglan para hacer las cosas. Si crees que es restrictivo ser un niño, imagina tener hijos.

La única diferencia real entre los adultos y los alumnos de bachillerato es que los adultos se dan cuenta de que necesitan hacer las cosas, y los alumnos no. Esta verdad golpea a la mayoría de las personas alrededor de los 23 años. Pero estoy dejandote que descubras temprano el secreto. Así que manos a la obra. Podrías ser de la primera generación cuyo mayor arrepentimiento durante el bachiller no sea cuánto tiempo has perdido.

Gracias a Paul Graham por escribir el ensayo original, y a a Ingrid Bassett, Trevor Blackwell, Rich Draves, Dan Giffin, Sarah Harlin, Jessica Livingston, Jackie McDonough, Robert Morris, Mark Nitzberg, Lisa Randall, y Aaron Swartz por leer borradores de el original, así como a muchos otros por hablar con Paul sobre el bachillerato


  1. Un médico amigo mío advierte que incluso esto puede dar una imagen inexacta. "¿Quién iba a saber cuánto tiempo de mi vida ocuparía, que poca autonomía iba a tener durante interminables años de formación, y lo increíblemente molesto que iba a ser llevar un localizador?" ↩︎

  2. Probablemente su mejor apuesta sería convertirse en dictador e obligar a la NBA para dejarlo jugar. Hasta ahora, lo más cercano a lo que alguien ha llegado es a Secretario del Trabajo. ↩︎

  3. El escándalo Sokal, también conocido como la broma Sokal, fue un engaño perpetrado por Alan Sokal, profesor de física en la Universidad de Nueva York. En 1996, Sokal envió un artículo a Social Text, una revista académica de estudios culturales posmodernos. El artículo era un experimento para poner a prueba el rigor intelectual de la publicación y, en particular, saber si semejante diario "publicaría un artículo generosamente salpicado de tonterías si (a) sonaba bien, y (b) halagaba las ideas preconcebidas de los editores." [Fuente: Wikipedia en Inglés]. ↩︎

  4. Un trabajo diurno es aquel que se toma para pagar las facturas y poder dedicarse a lo que realmente quieres, como tocar en una banda o inventar la relatividad.

    Tratar el bachillerato como un trabajo diurno puede hacer que sea más fácil para algunos estudiantes sacar buenas notas. Si tratas tus clases como un juego, no te desmoralizarás si parecen inútiles.

    Por muy malas que sean tus clases, tienes que sacar buenas notas en ellas para entrar en una universidad decente. Y eso es algo que vale la pena hacer, porque las universidades son el lugar donde se encuentran muchos de los grupos de personas inteligentes hoy en día. ↩︎

  5. La segunda cosa de la que más se arrepienten es de haberse preocupado demasiado por cuestiones sin importancia. Y sobre todo, acerca de lo que otras personas pensaban de ellas.

    Creo que lo que realmente quieren decir, en este último caso, es preocuparse de lo que gente cualquiera pensaba de ellos. A los adultos también les preocupa lo que piensen los demás, pero acaban siendo más selectivos a la hora de elegir las personas cuyas opiniones les importan.

    Tengo cerca de una treintena de amigos cuya opinión me importa, y la opinión del resto del mundo casi no me afecta. El problema durante el bachillerato es que tus compañeros son elegidos para ti por otras personas en base a su de edad y geografía, y no por ti basado en tu respeto por su criterio. ↩︎

  6. La clave para perder el tiempo es la distracción. Sin distracciones es demasiado obvio para tu cerebro que no estás haciendo nada con él, y empiezas a sentirte incómodo. Si quieres medir cuán dependiente te has vuelto de las distracciones, prueba este experimento: reserva un poco de tiempo en un fin de semana y siéntate solo a pensar. Puedes tener un cuaderno para escribir tus pensamientos, pero nada más: ni amigos, ni televisión, ni música, ni teléfono, ni WhatsApp, ni redes sociales, ni web, ni juegos, ni libros, ni periódicos, ni revistas, ni nada. La mayoría de la gente siente un fuerte ansia de distracción durante la primera hora. ↩︎

  7. No quiero decir que la única función de las escuelas preparatorias sea engañar a los oficiales de admisión. Por lo general, también proporcionan una mejor educación. Pero piensa: si las escuelas preparatorias suministraran la misma mejor educación pero tuvieran un pequeño (0.001) efecto negativo sobre la admisión a la universidad, ¿Cuántos padres enviarían a sus hijos a ellas?

    También se podría argumentar que los niños que fueron a la escuela preparatoria, porque han aprendido más, son mejores candidatos para la universidad. Pero esto parece empíricamente falso. Lo que aprendes en la mejor escuela secundaria es insignificante comparado con lo que aprendes en la universidad. Los estudiantes de escuelas públicas llegan a la universidad con una ligera desventaja, pero la superan e incluso cogen ventaja en el segundo año.

    (No estoy diciendo tampoco que los alumnos de escuelas públicas sean más inteligentes que los de las privadas, sólo que están al nivel de los de cualquier universidad. Es la conclusión a la que llegas necesariamente si estas de acuerdo en que las escuelas preparatorias mejoran las posibilidades de admisión de los chicos.) ↩︎

  8. Las Notas de Cliff son una serie de guías para el estudiante disponibles principalmente en Estados Unidos. Las guías presentan y explican obras literarias y algunas otras en forma de folleto o en línea. Los detractores de estas guías de estudio afirman que permite a los estudiantes evitar la lectura de la bibliografía asignada. Por el contrario, la compañía afirma promover la lectura de la obra original, y no ve las guías de estudio como un sustituto de la lectura. [Fuente: Wikipedia en Inglés]. ↩︎

  9. ¿Por qué te hace falta la sociedad? Por indiferencia, principalmente. Simplemente no hay fuerzas externas que empujen a la escuela secundaria a ser buena. El sistema de control de trafico aéreo funciona porque de lo contrario los aviones se estrellarían. Las empresas tienen que cumplir porque de lo contrario los competidores se llevarían a sus clientes. Pero ningún avión se estrella si tu escuela no hace su trabajo, y no tiene competidores. La escuela no es mala, es aleatoria, pero el azar es bastante malo. ↩︎

  10. Godfrey Harold "G. H." Hardy (7 febrero 1877 / 1 diciembre 1947) fue un destacado matemático inglés, conocido por sus logros en la teoría de números y el análisis matemático.

    Fuera del campo de las matemáticas es generalmente conocido por su ensayo de 1940 sobre la estética de las matemáticas "Apología de un Matemático", que a menudo se considera una de las mejores observaciones al interior de la mente de un matemático en funciones escrito. ↩︎

  11. El termino startup define a una empresa de reciente creación orientada a la tecnología. El mismo Paul Graham la define a la perfección en Como Financiar una Startup: "Una empresa tiene que ser más que pequeña y de reciente creación para ser una startup. Hay millones de pequeñas empresas en Estados Unidos, pero sólo unas pocas miles son startups. Para ser una startup, una compañía tiene que ser un negocio de productos, no un negocio de servicios. Lo que no quiere decir que tiene que hacer algo físico, sino que tiene que tener una cosa que vende a mucha gente, en vez de hacer trabajos a medida para clientes individuales. El trabajo sobre encargo no es escalable. Para ser una startup tienes que ser la banda que vende un millón de copias de una canción, no el grupo que gana dinero tocando en bodas individuales." ↩︎

  12. Y luego, por supuesto, esta el dinero. No es un gran factor durante el bachillerato, porque no puedes hacer mucho de lo que cualquiera pueda querer. Pero muchas grandes cosas fueron creadas principalmente para hacer dinero. Samuel Johnson dijo que "Ningún hombre, más que algún tonto, escribió jamas, excepto por dinero." (Muchos esperan que estuviera exagerando.) ↩︎

  13. Incluso los libros de texto universitarios son malos. Cuando llegues a la universidad, encontrarás que (salvo algunas pocas excepciones estelares) los libros de texto no están escritos por los principales académicos en el campo que describen. Escribir libros de texto universitarios es un trabajo desagradable, realizado sobre todo por personas que necesitan el dinero. Es desagradable, porque los editores ejercen demasiado control, y hay pocas cosas peores que la estrecha supervisión de alguien que no entiende lo que estás haciendo. Este fenómeno parece ser aún peor en la producción de libros de texto de bachillerato. ↩︎

  14. Tus profesores siempre te dicien que te comportes como un adulto. Me pregunto si les gustaría que lo hicieras. Puede que seas ruidoso y desordenado, pero eres muy dócil en comparación con los adultos. Si en realidad empezaras a actuar como un adulto, sería simplemente como si un adulto se hubiera transportado a tu cuerpo. Imagina la reacción de un agente del FBI o de un conductor de taxi o de un reportero a los que se les dice que tienen que pedir permiso para ir al baño, y sólo una persona puede ir a la vez. Por no hablar de las cosas que te enseñan. Si un verdadero grupo de adultos de repente se encontrara atrapado en la escuela de bachillerato, lo primero que harían seria formar un sindicato y renegociar todas las reglas con la administración. ↩︎

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